sábado, 25 de mayo de 2013

A mi sí me importó


Los ciclos en la vida se abren y se cierran conforme a uno le van pasando cosas. Uno nace, crece, se reproduce, muere y en el transcurso vive distintas etapas que marcan el inicio de otras. 

Para mí, este blog fue eso. Fue el inicio de mi visión real como publicista, como escritora, como comediante, actriz, crítica, payasa, vaga y receptora. No digo que necesariamente sea todas esas cosas (porque no lo soy) pero sin duda me ayudó a verme a mí misma de una forma distinta, como una soñadora que trató de desarrollar y aprender habilidades que quizás no tenía o que tenía ocultas.

Dicho esto quiero decirles que este es mi último post.

Gracias por permitirme hablar de cualquier cosa sin criticar, por dejarme practicar mi escritura y por distraerme cuando lo necesitaba.

Pero no es una despedida para siempre…

Nos vemos pronto,
Valeria Venegas Salinas

miércoles, 4 de julio de 2012

Retos Superables

Hace un par de horas me encontraba renegando sobre el porqué debía escribir una monografía de ocho hojas sobre un trabajo que hice de casi 64. No era la única, no, habían más como yo que no tenían la más mínima idea sobre qué escribir. En fin, cuando terminé se lo pasé a varias personas para saber si es que, realmente, tenía algún valor y todas ellas coincidieron en que era divertido/educativo/interesante, así que por culpa de ellos decidí hacer que mi renegada valga la pena y comparta mi trabajo con ustedes (para que el profesor no sea el único que lo lea). No me odien :)

Retos superables
Cuando estaba en el colegio, mejor dicho, en secundaria (diría el grado pero tengo una confusión de si fue en tercero, cuarto o quinto), para la clase de literatura nos mandaron a leer el que quizás fue el libro revolución dentro de mi promoción poco lectora: El Túnel de Ernesto Sábato. Yo era una de las pocas que, en ese momento y ahora, disfrutaba leer un buen libro única y exclusivamente por diversión, pero el resto de mis compañeros no ¡y eso que nos mandaron a leer libros como 100 Años de Soledad, Un Mundo para Julius, El Perfume, etc., etc., etc.!
La verdad es que la mayoría leía solo porque TENÍA QUÉ, mas no por interés propio, hasta que llegó el primer libro mencionado. Era sorprendente. Normalmente en clase habían personas que prestaban atención (5%), que hablaban con sus amigos (30%), que dormían (10%), hacían cualquier otra cosa sobre otro curso que había que entregar más tarde (30%) y los que fastidiaban al resto (25%). Pero llegó El Túnel y con él un cambio de actitud radical. Los que prestaban atención seguían prestando atención, pero los que hacían cualquier otra cosa (y aquí me incluyo), estaban sentados en su carpeta leyéndolo. Vi gente que de leer una hoja en 20 minutos pasó a leer 10 hojas en el mismo tiempo y, lo que es aun más sorprendente, no estábamos obligados a leer todo el libro de una sola sentada, sino solo el primer capítulo, así que el resto fue por voluntad propia.
Una vez en la universidad, encontré un grupo dividido en dos: los que leían por placer y los que tenían que leer para que no los jalen en algún curso. Este último eran los que más abundaban (y abundan) por los pasillos de la universidad. Sin embargo, en mi segundo año de universidad, tuve la suerte de presenciar un mega evento (casi, casi como el que viví en el colegio): Salió a la venta, en castellano, el último capítulo de una de las sagas más grandes dentro de la industria del libro (que luego se volvió cinematográfica). Así es, hablo de Harry Potter y las reliquias de la muerte. Todos, absolutamente todos estaban locos por tener una copia. Recuerdo que en una clase de ética, una chica no dejó de leer el libro ni porque tenía al profesor en frente.
Muchos, pero no tantos, años después, me acorde de estas dos anécdotas y llegue a varias conclusiones. Entre ellas estaban que la gente lee porque se siente obligada, pero cuando se encuentra con un libro que le voltea la cabeza y es mejor que mil películas, no hay nadie que logre quitárselo de las manos para hacer algo más. Lo otro que descubrí es que la lectura es un hábito que se inculca desde muy temprana edad, y es por eso que siempre se va a encontrar un grupo que lee y otro que no.
Estas dos conclusiones son muy importantes para poder entender al lector y poder saber cómo plantear la comunicación en la promoción del hábito de la lectura en los jóvenes. A una persona que lee no le vas a decir lo mismo que a una persona que no, porque, siendo sinceros, no están en el mismo nivel y, probablemente, la idea muera en el intento.
Según Ipsos apoyo, los jóvenes de hoy, les gusta gastar más en entretenimiento, en ropa y calzado, en transporte y el resto de su dinero lo ahorran (1). Por otra parte, los medios que más usan son la Tv de señal abierta (el más visto es el canal 4), seguido por la radio (salsa y reggaetón son los más escuchados), internet y los diarios (donde Trome es el más leído). Dentro de su tiempo libre, les gusta escuchar música, salir con amigos, ver televisión y usar internet. Leer está recién en el 6to lugar con un 8%, además, el sector que más lee es el NSE A. Tal vez sea por esto que se encuentran más personas en el grupo no lector que en el lector, sin embargo, también hay que tener en cuenta que en cuanto a la comprensión de lectura, solo un 8% cuenta con una muy buena frente a un 42% que tiene regular. Esto también hace que el grupo este segmentado y que por ende, el reto de la comunicación para promocionar el hábito de la lectura sea distinto.
Lo que he podido observar sobre las personas que leen, es que son personas menos impulsivas y que piensan, al menos una vez, lo que van a hacer antes de hacerlo. Claro que esta regla no se da todo el tiempo pero por lo general suelen pensar en el después. Los que no, son un poco más impacientes e impulsivos. Esto no quiere decir que los que leen no sean espontáneos, quiere decir que cuando hay un problema, suelen resolverlo pensando un poco más. Ahora, ¿por qué esto es relevante?
Porque si hacemos una recopilación de todo lo que hemos hablado hasta el momento, nos damos cuenta que el reto de comunicación para volver la lectura un hábito hacia una persona que no lee es mayor porque existe la necesidad de presentarle ideas nuevas, de adaptarse a los nuevos medios y formas para leer, de quitarles el estigma de que la lectura es para los “nerds”, para los que no tienen vida social o para los viejos.
Si a un lector contante le tratas de meter la idea de que el que lee si tiene vida social, el efecto va a ser el contrario y la respuesta sería más o menos así: “sí, ya lo sé, es como decirme que el agua te quita la sed o algo así, no soy bruto” generando un rechazo hacia la campaña y haciendo que para el futuro, cada vez que esa empresa o medio haga una campaña, el lector no haga caso por recordar donde les dijeron, sutilmente, “bruto”.
Para mí, el mayor reto que existe es generarles el hábito adaptándose a sus vidas sin que la historia del libro varíe. Esto implica, probablemente, que el libro se encuentre digitalizado o online llevándolo a una posible consecuencia grave para el lector constante: la desaparición del libro. Para un lector constante, en este caso me pongo a mí de ejemplo, leer el libro en otro medio que no sea este físico cansa mucho más que leer 100 páginas en 3 horas (además de ser más cómodo) porque la pantalla del PC incomoda más, hay que estar en frente de un aparato y, si se me acaba la batería, tengo que esperar a que haya corriente (por si estas en un lugar que no está cerca a la ciudad). Jonhatan Frazen en el Hay Festival de Cartagena dijo:

“Para un loco de la literatura como yo, la pantalla no se siente como un medio lo suficientemente permanente”. (2)

 Pero poniéndome en el caso de una persona que para más tiempo en internet, seguramente se le hace más fácil encontrar algo que leer en internet y quedarse pegado. Por eso que la desaparición del libro es una cosa muy compleja. He escuchado gente no lectora decir que el libro, así haya menos gente que lee de la que no lee, no va a desaparecer porque siempre hay alguien que disfruta de su presencia, pero lo que si va a desaparecer (si es que no lo ha hecho ya) son las enciclopedias. Esta desaparición se debería a que es mucho más rápido, económico y actual encontrar esta información por internet, además, poca o nada de gente se emociona, llora, se alegra o ríe leyendo una enciclopedia. Con un libro si puede suceder esto y por eso el libro no desaparecería.
En todo caso, el reto del comunicador es lograr transmitir mediante los distintos medios que un libro puede generar más llanto o risa que una película, porque la imaginación es mucho más fuerte que sentarse delante de una pantalla y aceptar las imágenes que se presentan. Hay que aprovechar que dentro de las actividades que más se realiza en internet destacan revisar notas, leer diarios y enviar mensajes de texto (1) para aprovecharlas y generar estrategias de comunicación que sirvan y se mesclen con el joven.
Ahora, veamos un caso que en lo particular me parece súper exitoso por donde se vea (y que ya ha sido mencionado): Harry Potter. Este libro sobre magia y hechicería desarrollado en Hogwarts captó la atención de muchísima gente. Si bien algunas personas dicen que no es la gran cosa y que un libro de Cortazar es mil veces mejor, nada le quita lo bailado a J.K.Rowling. Ella y su equipo lograron hacer que el mundo se meta en las fascinantes peleas entre el Harry Potter y Voldemort, entre el bien y el mal, entre “el chico que vivió” y “el que no debe ser nombrado” y lograron, sobretodo, introducir a la lectura a un público difícil de domar dentro del ambiente literario. No por las puras es el tercer libro más leído en todo el mundo (3), además de haber generado sin fin de productos relacionados a este libro.
Mi generación es una de las afortunadas en haber vivido los distintos cambios importantes como el paso del disquete al CD, el uso del celular de forma masiva, los cibercafés, el terrorismo (a pesar de que algunos no nos acordamos, hemos vivido en esa época y sabemos lo duro que fue), Nubeluz, Nopo y Gonta. Penny Crayon, el Betamax, el walkman, el VHS, el lanzamiento de las tres últimas películas de Star Wars, la computadora IBM gigante, entre otras cosas; podría decirse que hemos tenido una infancia donde la dependencia a las cosas eran, muchas veces, cosas que desarrollaban algún tipo de habilidad (como montar bicicleta o leer un libro). Sin embargo, muchos han caído en las garras de lo fácil e instantáneo que no teníamos antes y que, seguramente, influye en la creación de nuevos hábitos y dejar de lado algunos antiguos. Tal vez, si se planteara la idea de “lo bueno vuelve” y se mesclara la nostalgia por las cosas ya mencionadas con lo actual, podría lograrse generar el hábito de la lectura.
Sea como sea, el reto más grande de la comunicación en la promoción del hábito de la lectura en los jóvenes estudiantes es ofrecer el mismo producto de forma variada, actual y moderna. Cabe resaltar que mucho tiene que ver el riesgo por apuestas nuevas por parte del que hace la campaña, pues, las personas tienden a tener miedo por las nuevas apuestas, pero recordemos que “el que pega primero, pega el doble”.
Bibliografía:
(1)   Perfil del adolescente y el joven 2010. Ipsos Apoyo.
(5)   Claves para pensar en la formación del hábito lector. Silvana Salazar Ayllón Allpanchis -- No. 66 (2005)

sábado, 14 de abril de 2012

Hunde el barco

Creo haberlo mencionado, por lo menos, unas 500 veces en estos últimos 4 o 5 años después de que se me ocurrió la idea. Tal vez se lo he repetido mucho a la misma gente pero el punto es que lo he dicho bastante y por fin llegó el día: los 100 años del hundimiento del Titanic.
(Pido poner play al video de abajo para que lean lo que está escrito con la música de fondo).
Como les decía, llegó el momento esperado, el momento de ir a La Punta, ahí donde están los barquitos y yates anclados, con varias cubetas de hielo, una radio para poner a todo volumen la música de Céline Dion de fondo (para ser más especifica la canción My Heart Will Go On) y comenzar a tirar los hielitos a un barco hasta que se hunda en conmemoración al hundimiento del "barco inhundible".
Sería divertido que, también, consiga una pelirroja y un chico con cara de bulldog (lo siento fans de Leo, pero tiene cara de perrito), un carro antiguo, una puerta donde entran dos personas (bitchplease ahí entraban dos, ¡Jack pudo haber sobrevivido!) y alguien que se sacrifique por el equipo y caiga desde cierta altura a una hélice (lo siento pero en esta escena me reí mucho...).
Ya que metí el tema de la película, ¿alguno recuerda que en el 96 (un año antes de la famosa película de James Cameron) se estreno en TV una miniserie sobre el Titanic con Catherine Zeta Jones y Peter Gallagher? Sí, era una miniserie que parecía película (2 episodios) pero fue la primera en mostrar que el barco se partió en dos. Sin embargo, la primera película sobre el Titanic se dio un mes después del hundimiento de este. No habían terminado de identificar cuerpos del verdadero hundimiento y ya estaban grabando el de ficción. Esta se estreno a mediados de mayo del 1912 y tuvo como protagonista a Dorothy Gibson, una actriz de cine mudo que estuvo en el naufragio y que uso la misma ropa que tenia puesta en ese momento para la película (ejemplo de que el morbo vende). En esta película ella queda como la heroína sin embargo, en la vida real, fue la primera en subirse al bote salvavidas (¡cuanto heroísmo!). La película fue un fracaso.
Otra película que resalta por la peculiaridad es Atlantic, la primera película sonora sobre el barco en la que sale Alfred Hitchcook como extra y que fue dirigida por dos directores de distintas nacionalidades (británico y estadunidense). Sin embargo, la película que gana en peculiaridad es una grabada en 1943 por orden del ministro de propaganda nazi (SI, NAZI), donde los alemanes quedaban como los héroes y los ingleses como los borrachos ineptos. El film tuvo dos directores. Uno de ellos (Herbert Selping) simpatizaba con los británicos y tras una serie de comentarios defensores termino en la cárcel, donde murió en el 42. La película termino siendo dirigida por Werner Klinger pero no fue estrenada para no desmoralizar a la población alemana (la cinta era medio sádica y justo en ese momento los alemanes estaban bajo bombardeo). En cambio, en Paris si se estreno. Luego de la derrota alemana por fin se estreno en Alemania (más que nada para molestar a los británicos). 
En fin, Cameron no fue el primero ni será el último en hacer una película sobre el Titanic pero debemos agradecerle por mostrarnos la historia y, en mi caso, inspirarme para hacer lo de La Punta. No sé si logre hacerlo por cuestiones legales, pero de que hundo un barco ¡lo hundo!
Cuando lo logre subiré el video.



(creo que no se ve el video...sino acá está el link---> http://www.youtube.com/watch?v=8tuvz_9D7Ok&feature=related)


Valeria Venegas Salinas

domingo, 1 de abril de 2012

Volver a los 15

La culpable de este post (y de mi futura no vida) es mi prima. Ella, mala persona, a pesar de saber TODO lo que debo hacer decidió pasarme el link de la novela/serie/loqueseaquesea de la cual me afané un montón a los 15 años.
Hoy la estoy volviendo a ver y decidí que si alguien logró apartarme de mis deberes yo también haré lo mismo. Ojalá se envicien.
Pd: Luciana del mal. Gracias por pasarme esto, ¡te adoro!

http://www.youtube.com/watch?v=vuxmurJ5k8M

Les paso el link del capítulo entero
Valeria Venegas Salinas

domingo, 25 de diciembre de 2011

La noche del PAVO

El año pasado pasamos noche buena en la casa de una tía, por Monte Umbroso (si, por donde están toooooooooodos los edificios con lucesitas). Traficaso pero divertido igual (además de la rica comida). Este año, por cuestiones de la vida, lo pasamos en mi casa. Pensé que iba a ser aburrido y la verdad es que fue todo lo contrario.
Me di cuenta que a pesar de vivir con estas personas uno igual se puede divertir con gente que ve todos los días. Volví a descubrir mi amor por el fuego (quería prender cosas pero no me dejaron). Amé el olor a pólvora de los cuetones (parecía guerra por mi casa). Obviamente EL PAVO y las típicas historias que cuentan todos los años sobre la familia (recuerdo cuando a tu tío lo persiguió un cuetón...)
No sé si es por la fecha, por el vino que tengo encima o qué pero son estos momentos donde uno tiene que dar gracias por poder disfrutar de las pequeñas cosas que hacen de una familia grande. 
¡Los amo y un beso a todos!
¡¡Feliz Navidad!!



Valeria Venegas Salinas

martes, 6 de diciembre de 2011

¡A votar!

Terminé finales, me afané con una canción de los Beatles (que según mi reproductor de Windows se llama Being for the benefit of mr. Kite), pagué todo lo que debía pagar, "hice ejercicio" y voté por Gris Volta en esta página.

http://tv.elgermenpop.com/encuesta



¡¡Voten!!

Valeria Venegas Salinas

jueves, 24 de noviembre de 2011